El último hijo de la tierra

13:55 Tony 0 Comments


Allá van los peregrinos nuevamente, más muertos que vivos, buscando agua y comida. Qué lamentable, ahora ellos tienen que viajar de un lugar a otro, intentando conseguir provisiones para seguir viviendo; aunque sean gotas o migajas. Siento lástima por ellos. Pero la realidad es que ya no queda nada. Incluso el verde se ha marchitado. Es terriblemente desolador.

Lo que una vez fue una gran tierra cubierta de vida y gloria, hoy no es nada más que un bello recuerdo. En verdad me habría encantado advertirles sobre las consecuencias de sus actos. Si ellos no hubieran desperdiciado el agua, mis hermanas y hermanos —hijos de la tierra— aún estarían con vida y los peregrinos no tendrían que viajar constantemente para sobrevivir.

Esta tierra solía ser un lugar hermoso. La vida proliferaba sin problemas. Había tantos alimentos naciendo en el suelo, que los hoy peregrinos incluso podían proveer alimento a tierras más lejanas. Gozábamos de buena salud y no teníamos que preocuparnos por saber si mañana viviríamos o no. Pero esos días han quedado en el olvido. Hoy la realidad es otra. Ahora esta tierra nos quema.

Si tan sólo pudiera hablar, en verdad me habría encantado decirles que el único poder que podía salvar al mundo, fue el mismo que lo destruyó. Pero desafortuandamente soy un árbol y no puedo hablar. Todo lo que puedo hacer ahora es esperar mi trágico final y morir aquí lentamente; al igual que todos los demás.

Tony E. A.
Escrito para la concientización del cambio climático.

0 comentarios: