Diamantes de azúcar
Hay fechas en el calendario que no son
especiales hasta que conocemos a una mujer.
Porque el tiempo que le falta a los relojes siempre
se encuentra en el costado izquierdo de las estrellas
que habitan en la tierra y se nombraron como diosas.
Sospecho que las mariposas se inspiraron en
las mujeres para desarrollar sus alas. Sospecho
que el universo creó las estrellas porque estaba
celoso de las mujeres. Sospecho que la primavera
no es otra cosa más que la sonrisa de una mujer.
Si sales de noche con una mujer, podrás
notar cómo la ciudad se cubre con dulce de
leche. Si miras las luciérnagas de noche, te
darás cuenta que la luna aprendió a brillar
mientras veía bailar a una mujer. Y no, no
es ninguna coincidencia que las canciones
de pronto cobren vida y sentido cuando
ellas se ponen a cantar.
Asumiendo que no te has dado cuenta
aún, el fuego y las estrellas se originaron
en la sonrisa de una mujer; y ¿cómo carajos
no iba a ser de esa forma, si en el calor de
sus manos el mundo sana por completo?
Asumiendo que no te has dado cuenta
aún, si te enamoras de una mujer estás
firmando un pacto para morir en una
explosión nuclear si te atreves a hacerle
daño; así que será mejor que la cuides
como lo haces con tu propia vida.
Las mujeres son armas de destrucción
masiva que tienen la capacidad para
detonar continentes enteros. Por suerte
usan su poder para sembrar campos de
fresas y no para destruir países; aunque
si se lo proponen, pueden destruirte a ti.
No se necesita ningún estudio científico,
o inventarse uno, para saber que el amor
de las mujeres es indivisible. Y que si algún
día encuentran la forma para dividirlo, la
energía que se liberaría sería la misma que
dio génesis al universo; la energía que se
liberaría sería suficiente para eliminar
hasta el más mínimo rastro del universo
o para crear uno nuevo.
Quizás el Big Bang ocurrió cuando
una mujer tuvo que dividir su amor,
aunque no puedo asegurarlo. Lo que
sí puedo asegurar es que todas las drogas
tienen menos capacidad de adicción que
las mujeres. Y también puedo asegurar
que lo que la primavera hace con los
árboles, es lo que todas las personas
deben hacer con las mujeres.
Y no es necesario escribirle poemas
a una mujer, porque ellas ya son poesía.
Tampoco es necesario escribir más teorías
sobre el universo, porque todas las leyes
que gobiernan la belleza están diseñadas
en base al ADN de las mujeres.
Las mujeres siempre son la
canción más importante en
cualquier lista de reproducción.
Mujer. ¿Acaso existe una palabra más
hermosa? ¿Acaso existe una creación
más hermosa? ¿Acaso existe una fuerza
más poderosa? Pues déjame decirte que
no. No hay palabra más hermosa que mujer.
No hay creación más hermosa que una mujer.
No hay fuerza más poderosa que una mujer.
Tony E. A.




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