El último hijo de la tierra
Allá van los peregrinos nuevamente, más muertos que vivos, buscando agua y comida. Qué lamentable, ahora ellos tienen que viajar de un lugar a otro, intentando conseguir provisiones para seguir viviendo; aunque sean gotas o migajas. Siento lástima por ellos. Pero la realidad es que ya no queda nada. Incluso el verde se ha marchitado. Es terriblemente desolador.
Lo que una vez fue una gran tierra cubierta de vida y gloria, hoy no es nada más que un bello recuerdo. En verdad me habría encantado advertirles sobre las consecuencias de sus actos. Si ellos no hubieran desperdiciado el agua, mis hermanas y hermanos —hijos de la tierra— aún estarían con vida y los peregrinos no tendrían que viajar constantemente para sobrevivir.
Esta tierra solía ser un lugar hermoso. La vida proliferaba sin problemas. Había tantos alimentos naciendo en el suelo, que los hoy peregrinos incluso podían proveer alimento a tierras más lejanas. Gozábamos de buena salud y no teníamos que preocuparnos por saber si mañana viviríamos o no. Pero esos días han quedado en el olvido. Hoy la realidad es otra. Ahora esta tierra nos quema.
Si tan sólo pudiera hablar, en verdad me habría encantado decirles que el único poder que podía salvar al mundo, fue el mismo que lo destruyó. Pero desafortuandamente soy un árbol y no puedo hablar. Todo lo que puedo hacer ahora es esperar mi trágico final y morir aquí lentamente; al igual que todos los demás.
Tony E. A.
Escrito para la concientización del cambio climático.
Masacre
La humanidad es aterradora. Inventaron una guerra contra la naturaleza. Egoístamente destruyen el ecosistema para su beneficio sin pensar en las consecuencias. Talan árboles. Contaminan mares. Explotan y dañan la tierra. Corrompen el aire. Cazan ejemplares raros para exhibirlos como trofeos. Extinguen especies voluntaria e involuntariamente.
La humanidad es aterradora. Han pasado toda su existencia luchando contra todo aquello que les provoca miedo —incluso contra los enemigos que ellos mismos inventaron—, pero aún no se han dado cuenta que el enemigo más terrorífico y despiadado que podrán enfrentar ya está aquí y es real: el cambio climático.
La humanidad es aterradora. La naturaleza hace todo lo posible por advertirles y mantenerlos alejados de las zonas de desastre, y aun así insisten en construir donde no se debe. Exprimen el planeta para abastecerse de materias primas, pero no le devuelven nada a cambio. Desperdician el único líquido que les mantiene con vida, pero se molestan cuando no les proveen de él.
La humanidad es aterradora. Utilizan la tecnología para destruir su único hogar, pero no la aprovechan para reconstruirlo. Y, sin lugar a dudas, lo único más aterrador que un humano que no sabe lo que hace, es un humano que sabe exactamente lo que está haciendo y no hace nada para cambiarlo.
Por favor, dejen de masacrar el planeta, antes de que sea demasiado tarde, o el daño será irreversible.
Tony E. A.
Escrito para la concientización del cambio climático.
No hicimos caso
—Esto no se va a poner mejor.
—¿A qué te refieres?
—El clima ahora es tan extremo, que el suelo ya no permite sembrar árboles ni cultivar alimentos.
—¡¿Qué dices?! ¡Eso no puede ser cierto! Debe… debe ser una broma; y una muy mala.
—Lamentablemente no es ninguna broma. Lo siento.
Si tan sólo no hubiéramos ignorado aquellas campañas que proponían cuidar el planeta, nada de esto estaría pasando. Teníamos salud, y no esta terrible miasma de la que no podemos escapar. Aún recuerdo aquel mensaje que tanto se promocionaba en redes sociales: “Salvemos el planeta. El tiempo se acaba”. El mensaje era conciso. Las acciones eran simples. No se requería de mucho tiempo ni esfuerzo para hacer una diferencia. Pero no hicimos caso. Preferimos no hacer nada.
Recuerdo perfectamente los comentarios de las personas: “Eso no es un problema, encontraremos una solución.” “No me importa, eso sólo afectará a generaciones futuras y no a mí.” Y la verdad es que pensaba lo mismo, que encontraríamos una solución, que no tendría por qué afectarme a mí. Sin embargo, no pude haber estado más equivocado…
Ahora estamos desesperados. Seguimos intentando encontrar una solución para que todo vuelva a ser como antes, pero nada funciona… Qué ingenuo fui, el verdadero problema nunca fue encontrar una solución. El verdadero problema fue que debimos haber evitado el problema.
Tony E. A.
Escrito para la concientización del cambio climático.
Cuánta crueldad
Hay verdades que no necesitan demostración. Y no hay
nada más peligroso que un corazón donde puedan existir
el odio y el amor al mismo tiempo; y eso es quizás lo más
aterrador de un humano, que sea la única especie capaz de
poseer esas dos emociones dentro de un mismo corazón.
Qué lamentable que nadie pueda escuchar los gritos de dolor de
los árboles mientras los talan. Qué lamentable que nadie pueda
escuchar el llanto de las flores mientras las cortan. Qué lamentable
que nadie pueda escuchar los gritos de auxilio de este planeta.
Cuánta crueldad. Este mundo sólo puede sufrir en silencio.
¿Cuál es la diferencia entre cortar una extremidad a un cuerpo
humano y cortar una flor? ¿Cuál es la diferencia entre mutilar
un cadáver y talar un árbol? La diferencia es que uno de esos
dos seres vivos no puede gritar mientras lo torturan.
¿Acaso no les molesta a los carpinteros trabajar con árboles
muertos? ¿Acaso no les molesta a los floristas torturar tantas
flores? ¿Acaso no les molesta a las librerías mutilar árboles
muertos? ¡Cuánta crueldad! Afortunadamente, los libros ya
no son de papel, pero desafortunadamente los muebles siguen
siendo de madera y muchas personas siguen regalando flores
muertas en lugar de regalar plantitas vivas.
Para los humanos, los cadáveres de los árboles se
ven bien disfrazados de muebles. Pero, ¿qué pasaría
si los árboles empezaran a usar cadáveres humanos
para decorar los bosques? Seguramente un árbol jamás
usaría cadáveres humanos para satisfacer su comodidad.
Todos los seres vivos merecen vivir. Pero los seres
humanos creen que tienen el poder para decidir quien
merece vivir y quien no. Masacran y mutilan árboles,
flores y pequeños animales. Cuánta crueldad. ¡Cuánta
puta crueldad!
Una librería no es nada más que un cementerio de árboles
mutilados. Una florería no es nada más que una cámara
de tortura para las plantas. Una carpintería no es nada más
que la excusa de los carpinteros para practicar taxidermia
con árboles muertos.
Si fueras un libro, ¿te gustaría que te leyeran, aun sabiendo
que eres el cadáver mutilado de lo que alguna vez fue un ser
vivo? Si fueras una flor, ¿te gustaría que te regalaran a un ser
querido, aun sabiendo que te lastimaron y adelantaron el día
de tu muerte? Si fueras un mueble, ¿te gustaría ser exhibido,
aun sabiendo que eres el cadáver esculpido de un ser que
merecía vivir?
¡Cuánta crueldad!
Qué hermoso y maravilloso sería si pudiésemos devolver
todas las flores y todos los árboles a la tierra.
Tony E. A.
Escrito para la concientización del cambio climático.
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